Inteligencia Natural: La verdad incómoda sobre los químicos en tu vida diaria


En la actualidad, donde los productos químicos forman parte de nuestra vida diaria, pocas personas se preguntan qué tan seguros son realmente los artículos que usamos para limpiar nuestra casa, asearnos o vestirnos. Lucía Moreno, autora de Inteligencia Natural, expone en su libro la preocupante realidad de la exposición a sustancias tóxicas y ofrece una ruta accesible para quienes buscan un estilo de vida más saludable y eco-consciente.
Una inquietud que nació de una experiencia personal
La motivación de Moreno para escribir Inteligencia Natural tiene raíces profundas. En entrevista, la autora reveló que su primer acercamiento al tema surgió hace 30 años, cuando perdió a su madre a causa del cáncer. Años más tarde, en 2006, la lectura de varios libros, la hizo conectar los puntos entre el aumento de enfermedades como el cáncer y la creciente exposición a químicos tóxicos en productos de uso cotidiano.
“Desde entonces, comencé a investigar. Me involucré como voluntaria en el Hospital Civil de Guadalajara con pacientes oncológicos y me di cuenta de la necesidad urgente de generar cambios en los hábitos de consumo”, señala. Su experiencia la llevó a fundar una línea de productos libres de químicos nocivos, accesibles para la clase media mexicana, y a profundizar en el estudio de los efectos de estas sustancias en la salud humana.
Los enemigos invisibles en nuestra vida diaria
El libro detalla cómo, sin darnos cuenta, estamos rodeados de compuestos dañinos que se encuentran en productos tan comunes como jabones, cremas, desodorantes y hasta colchones. Moreno menciona algunos de los ingredientes más peligrosos que deberían estar en la mira de los consumidores:
Colorantes artificiales, como el Rojo 3, asociados con trastornos hormonales.
Fragancias sintéticas, que pueden alterar el sistema endocrino.
Parabenos y conservadores, presentes en cosméticos y productos de cuidado personal.
Bactericidas como el triclosán, que contribuyen a la resistencia a los antibióticos.
Retardantes de fuego, usados en textiles y muebles, que se han relacionado con problemas hormonales.
Protectores solares con oxibenzona, prohibidos en varias playas del mundo por su toxicidad para el ecosistema marino.
Pesticidas e insecticidas, con efectos acumulativos en la salud.
Para Moreno, la clave no está en generar miedo, sino en empoderar a los consumidores con información. “No se trata de vivir en una burbuja, porque es imposible evitar el contacto con los químicos. Se trata de aprender a elegir mejor, a leer etiquetas y a reducir la exposición en la medida de lo posible”, explica.
Sensibilidad química múltiple: una nueva enfermedad del siglo XXI
Uno de los temas más impactantes del libro es la sensibilidad química múltiple (SQM), un padecimiento que cada vez afecta a más personas expuestas a productos con altos niveles de químicos. Sus síntomas pueden confundirse con alergias, asma o migrañas, lo que dificulta su diagnóstico.
Moreno explica que la SQM es una enfermedad que apenas comienza a ser reconocida en algunos países, pero que está directamente relacionada con la creciente carga química en el ambiente. “Las casas aseguradoras han sido renuentes a reconocerla, pero ya hay solicitudes formales ante la OMS para incluirla en la clasificación de enfermedades”, menciona.
¿Cómo reducir la exposición a los tóxicos?
La buena noticia es que no es necesario hacer cambios extremos para reducir el impacto de los químicos en nuestra salud. Según la autora, basta con seguir tres pasos fundamentales:
Sustituir lo peor por lo menos peor. “Así como aprendimos a contar calorías o a elegir mejor los alimentos, también podemos aprender a identificar los ingredientes que nos afectan”, dice.
Leer etiquetas. Muchas marcas utilizan el greenwashing o “lavado verde” para hacer creer que sus productos son naturales, cuando en realidad contienen sustancias dañinas.
Evitar los disruptores hormonales en momentos clave. Mujeres embarazadas, bebés y adolescentes en desarrollo son los grupos más vulnerables a los efectos de los químicos tóxicos.
Un libro que busca generar conciencia
Con un lenguaje accesible y un enfoque práctico, Inteligencia Natural es más que un libro: es un llamado a la acción. Moreno, quien lleva más de una década como divulgadora en temas de consumo consciente a través de la plataforma Verde a la Mexicana, tiene claro que el cambio empieza con la información.
“El marketing y la publicidad nos han convencido de que necesitamos ciertos productos para vivir, pero en realidad, lo que necesitamos es conocimiento para discernir qué ponemos en nuestro cuerpo y en nuestro hogar”, concluye.
Inteligencia Natural ya está disponible en librerías, Amazon y Mercado Libre, tanto en formato físico como en audiolibro. Una lectura indispensable para quienes buscan una vida más saludable y en armonía con el planeta.
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